29 de junio de 2016

Quiero contarte de una persona, una de esas personas que Dios de dio en gracia. Alguien que me esperó mucho, aunque quizás con otro género. De chico siempre me acompaño, cuando me daba miedo por las noches, poníamos una almohada entre nuestras camas y él me agarraba la mano, para que yo supiera que no estaba solo, me obligaba a jugar a los deportes que a él le gustaban. Aunque nunca fui bueno en el básquet ni en el tenis, él a veces no me mataba y yo ganaba. De más grande, me acompaño de otra forma, me aconsejo, tuvo charlas delicadas conmigo, generamos gustos parecidos en series, ¿Yo? yo le inculque cultura musical cuando tuvo su primer auto.
En los momentos de dolor los compartíamos entre nosotros, no hubo nada de él que yo no sepa y nada de mí que no se lo contara, vivimos las alegrías también con la familia, los amigos, Dragon Ball Z, nuestros logros, nuestros sueños y como si fuera poco Dragon Ball Super, para recordarnos que al fin y al cabo, solo seguimos siendo niños, los mismos dos niños que se agarraban la mano para dormir.
Es una gran persona de quien te hablo, siempre me consiente y de solo hablar de él se me llena el pecho de orgullo, mi mayor orgullo, mi consejero, mi ayuda, mi sostén, mi amigo, mi Hermano.
Lucas

29 de Junio de 2016

"Hermanos compartiendo un sueño una ilusión,
Juntos gritando al viento, dejando el corazón 
Y no podrán quebrarnos porque quebrarnos es partirnos en dos"

No hay comentarios :

Publicar un comentario