mes de finales, mes de cierre, labural y de estudios.
Se añora que lleguen las fiestas, porque es el fin de todo.
De obligaciones y responsabilidades. Tanto así,
que queremos que pasen. Y pasan, las fiestas en familia,
los feriados, playa de por medio, festejos y descontrol.
Pero pasan, y comienza otro nuevo año,
volvemos a la rutina, viendo a lo lejos algún parate cercano.
Así se pasan los años, así se pasa la vida,
es una carrera constante..
Diciembre... Es un gran mes, las plazas y playas se llenan..
La gente prepara los festejos con la familia, los amigos
se juntan a despedir el año y buscan cualquier excusa
para verse antes de que termine. Las oficinas tienen
un aire más familiar. Rendir significa libertad,
significa vacaciones. Muchos vuelven a su casa después
de un año largo, en el cual lo que más necesitaban era
un abrazo de mamá o papá y no lo tenían.
Mes de reencuentro, mes de amistad, mes de familia.
Será por ese espíritu navideño, ese espíritu de vida.
Vida nueva que viene, que nos renueva, y que nos
da el mejor regalo, el más grande.. Siempre y cuando,
lo dejemos nacer, en nosotros, en nuestros corazones,
en nuestro hogares.
Ahí la carrera se detiene, para acercarse a paso lento,
con pastores, animales, reyes magos y hasta los ángeles del cielo,
a ese pequeño pesebre, donde nace la vida, donde nace el amor.






