27 de abril de 2014

A veces el pasado golpea tu puerta.. 
A veces la herida no deja de sangrar..
Si vivimos mirando hacia delante,
solo vamos a encontrarnos con dolor del pasado.
Abraza ese dolor, vívelo, pero en ese momento..
Así, si el pasado vuelve a golpear tu puerta..
No sea dolor lo que sientas, sino alegría por lo vivido.