Un día de invierno, caminaba por las calles ya oscuras, el sol se alejaba para dar pie
a una nueva noche de sábado.
Amargado
por tonterías de la vida, no tenia una sonrisa en mi rostro, que desperdicio.
Llegando
a la parada de colectivo se ve pasar el único colectivo que lo lleva a su casa.
El frio congelaba sus piernas en esa larga espera. Después de un rato y de
varias canciones en su reproductor, se ve a lo lejos su colectivo. Varias
personas se acercaron para tomarlo, y al frenar en la parada, cuando todos íbamos a subir, vemos a un señor bajando. Los años le habían traído la cuenta,
la necesidad de usar bastón nos hizo acercarnos para ayudarlo, y el sonriendo
dijo: "¡No se preocupen que yo puedo solo!" Y como pudo bajo e hizo
una broma con el caño que indicaba la parada. La gente empezó a subir, yo lo
mire y me dijo: "Son 50 centavos" antes de largar una carcajada. Me
pinto una sonrisa en el rostro que me duro todo el viaje a casa.
Y me
dejaba pensando, ese señor debe tener muchos problemas por la edad, de salud y quizás en su vida, y sin embargo pudo sonreír y sacarle sonrisas a unos
desconocidos. Que forma de ser tan admirable. ¿Problemas? ¿Realmente los míos pueden llamarse problemas? Uno quizás pasa por alto que para estar bien y ser
felices, uno tiene que poner de si mismo para lograrlo. Quizás si uno pensara
más en lo que tiene y no en lo que le hace falta, todo seria mejor..
Vivir con Alegría.. algo tan simple como eso..

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